Ravioles super ricos rellenos de lomos de atún envasado

Estos ravioles son un manjar. La preparación del relleno que se logra con tan pocos elementos parece increíble.
Son livianos y a la vez satisfacen plenamente.

Porciones: 6

INGREDIENTES
Masa de los ravioles
1/2kg de harina ( 500 gramos )
3 huevos
2 cucharadas de aceite
agua cantidad necesaria

Relleno
1 lata de lomos de atún en aceite de 265 gramos neto
1 cucharada de manteca
1 cucharada de aceite
1 cebolla chica
2 dientes de ajo
1 morrón rojo ( pimiento, ají dulce )
1 huevo
2 yemas
2 tazas de miga de pan
100 gramos de queso rallado
pan rallado si es necesario
sal, pimienta
1 cucharadita de pimentón dulce

Salsa
3 cucharadas de aceite
1 cebolla
2 tazas de tomates picados envasados
1 morrón colorado ( pimiento, ají dulce )
1 zanahoria mediana
1/2 vaso de vino blanco
1 lata de arvejas
hojas de albahaca

PREPARACION
Masa. Primero, poner los huevos en un bol y mezclarlos ligeramente.
Luego, poner sobre la mesada la harina.
Formar un hueco en el centro e incorporar los huevos ligeramente mezclados.
Agregar el aceite.

Comenzar a tomar la masa con la punta de los dedos incorporando de a poco la harina a los huevos.
A medida que se va necesitando se va agregando de a pequeñas cantidades, agua templada, hasta lograr formar una masa de consistencia media.

La masa de ravioles no debe estar tan firme como la de los tallarines. Sino ligeramente más blanda que ésta.

Un vez formada se va trabajando con las manos, estirándola y replegándola varias veces.
Siempre ayudándose con un poco de harina para que no se pegue.
Continuar con el amasado durante 10 minutos aproximadamente.

Una vez pronta la masa, se habrá tornado suave, elástica, firme y no se pegará en las manos ni en la mesada.

Envolver la masa en papel film o cubrirla con un repasador para que no se seque.
Dejarla en reposo durante media hora para poder estirarla más fácilmente.

Relleno. El relleno conviene prepararlo la noche anterior y dejarlo en la heladera hasta el día siguiente.
Así el relleno se sazona más y toma mayor consistencia.
Esto facilita la distribución del relleno en la masa.

Picar la cebolla bien chiquita. Poner una sartén sobre el fuego hasta que esté caliente.
Agregar la manteca y el aceite junto con la cebolla. Mezclar y agregar un poco de sal.
La sal hace que la cebolla elimine líquido y ayuda a cocinarse y ablandarse más rápidamente.

Agregar el morrón cortado en fina juliana y los dientes de ajo ( quitado el brote central y bien picado ).
Dejar cocinar unos minutos y retirar.

Poner en un tazón y una vez tibio incorparle los huevos, la miga de pan sin remojar, el atún, el pimentón y el queso rallado.
Volcar en el vaso del procesador y procesar todo junto hasta formar una pasta homogénea.

Una vez pronto volcarlo en un recipiente y terminar de condimentar a gusto.
Si se notara que le falta consistencia se le agrega un poco de pan rallado.
Llevar a la heladera y dejar que se vaya sazonando y afirmando.

Salsa. Poner en una cacerola, el aceite, la cebolla y el morrón picado. La zanahoria rallada y los tomates picados.
Dejar cocinar durante 7 minutos. Salpimentar y añadir el vino blanco.
Mantener la preparación a fuego fuerte hasta que el alcohol se evapore.

Bajar el fuego y agregar las arvejas y las hojas de albahaca cortada en trocitos.
Dejar unos minutos y apagar.

Estirado de la masa. Lo más conveniente es dividir la masa en porciones e ir estirándola de una por vez.
Se enharina el palote y un poco la mesada.
Se forma un bollo con una de las porciones y se alisa lo más posible entre las manos.
Se apoya sobre la mesa de trabajo y se aplana un poco con las manos.

Se comienza a extender con el palote de modo uniforme y dándole preferentemente forma rectangular.
Poco a poco la masa comenzará a ensancharse e irá tomando la forma y el espesor deseado, 2 a 3 milímetros.

Una vez estirada, marcar la mitad y colocar el relleno en una de las mitades.
El relleno no debe ser excesivo para que los ravioles no se abrán al cocinarse.
Se distribuye parejo sobre toda la superficie con ayuda de una espátula.

Encimar la otra mitad, cubriendo el relleno.
Marcar la masa con cualquiera de los elementos con que se cuenta para darle forma.
Puede ser con palote, con ruedita de hacer ravioles o con planchas apropiadas para ello.
Una vez marcados cortarlos con la ruedita.

Continuar con el resto de la masa hasta terminar.

Cocción. Cocinarlos en abundante agua hirviendo con sal.
Con la olla destapada. Una vez que suben a la superficie se dejan unos minutos y se van retirando con una espumadera grande.
Se acomodan en una fuente de horno y se salsean.
Si se desea se puede calentar unos minutos en el horno y servir.

Otra opción. Se pueden preparar los ravioles y guardarlos crudos en el freezer. En el momento de cocinarlos se retirar y así congelados se echan en el agua.
Duración de los ravioles freezados aproximadamente 2 meses.