Recetas de pasta
¡Disfruta de cientos de recetas de pasta casera y anímate a echar manos a la masa!

¡Disfruta de cientos de recetas de pasta casera y anímate a echar manos a la masa!

Porciones: 5
INGREDIENTES
Masa
400 gramos de harina
100 gramos de sémola de trigo
3 huevos
5 cucharadas de queso rallado como polvo
2 cucharadas de aceite
Salsa
3 cucharadas de aceite
1 cebolla mediana
2 berenjenas
4 corazones de alcauciles
3 tomates firmes y maduros
1 cucharada de extracto de tomate
1 cubo de caldo de verduras
1/2 taza de crema de leche o nata ( 125cc. )
albahaca fresca
queso rallado
PREPARACION
Masa.
Mezclar la harina junto con la sémola y el queso rallado y distribuirla en forma de corona.
En el centro poner los huevos previamente mezclados y el aceite.
Trabajando con la punta de los dedos, ir tomando los ingredientes del centro incorporándolos con la harina hasta formar una masa.
Si fuese necesario agregarle un poco de agua apenas tibia para terminar de tomar la masa.
Amasado.
Comenzar a trabajar la masa amasándola con enegía hasta que la masa quede suave, elástica y consistente.
Taparla con un paño o con papel film y dejarla reposar durante 30 minutos.
Salsa.
Picar la cebolla.
Pelar las berenjenas y cortarlas en cubos.
Cortar los corazones de alcauciles en juliana.
Pasar los tomates por agua hirviendo y picarlos.
Calentar una cacerola sobre el fuego, agregar el aceite y la cebolla.
Condimentarla con un poco de sal y dejarla que se rehogue un poco.
Incorporar la berenjena, los alcauciles, el cubo de caldo rallado, los tomates y cocinar con la cacrola tapada durante 8 minutos.
Destapar, agregar el extracto de tomate diluído apenas en agua tibia y terminar de cocinar la salsa con la cacerola destapada para que se vaya evaporando el líquido y concentrando sus sabores.
Una vez pronta, incorporar la crema de leche mezclando bien y las hojas de albahaca cortadas chicas a mano. Se deja dos minutos y se retira.
Estirado de la masa.
Dividir la masa en trozos para facilitar el estirado.
Tomar uno de ellos, formar un bollo y apoyarlo sobre la mesa enharinada.
Aplanarlo primero con las manos y luego comenzar a estirar la masa con ayuda de un palote ligeramente enharinado.
Se comienza apoyando el palote en la mitad de la masa, haciéndolo girar hacia los bordes superiores y se regresa nuevamente a la mitad repitiendo lo mismo.
De esta forma el gluten se va quebrando y los bordes no retroceden.
Una vez estirada esta parte se gira la masa invirtiendo las posiciones.
La mitad superior estirada queda en la parte inferior. Se repite lo mismo.
El espesor de la masa debe quedar bien fina. Un milímetro de espesor aproximadamente.
Una vez estirada se cubre con un paño para que no se seque demasiado.
Repetir lo mismo con el resto de la masa.
Armado de los garganelli.
Se necesita una varilla de madera de 15mm o 1,5cm de diámetro para arrollarlos
Cortar la masa en cuadrados de 4 centímetros de lado.
Arrollarlos en la varilla en forma sesgada y pegar ambas puntas montándolas y humediéndolas con agua.
Dejarlos secar un poco y retirarlos de la varilla con cuidado.
Apoyarlos sobre una superficie enharinada y dejar que se terminen de secar.
Cocimiento de los garganelli.
Poner una olla con abundante agua sobre el fuego.
Cuando rompe el hervor agregarle un puñado de sal gruesa e inmediatamente los garganelli.
De a poco y con cuidado.
Dejar que se cocinen hasta que estén al dente.
Plato terminado.
Agregar los garganelli a la salsa y sartenear un poco sobre el fuego para mezclar ambos elementos.
Servir enseguida. Se pueden espolvorear con queso rallado.
Los garganelli son tubos cortos en forma de rombo típicos de Emilia Romagna, región que se encuentra en el norte de Italia.
Porciones: 4
INGREDIENTES
Masa
2 y 1/2 tazas de harina 000 o la que puedas conseguir
100 gramos de sémola de trigo
4 huevos
PREPARACIÓN
Armado de la masa.
Mezclar la harina y la sémola. Hacer un hueco en el medio e incorporar los huevos.
Ir agregando los huevos a la mezcla de harina ayudándonos con la punta de los dedos.
Una vez integrados continuar trabajando con las manos hasta formar una masa suave y compacta.
Si se necesitase se le puede agregar un poco de agua para terminar de armar la masa.
También se aclara que la masa debe ser de consistencia dura.
Amasado.
Trabajar la masa en forma enérgica aproximadamente 10 minutos.
Doblar de vez en cuando los bordes de la masa hacia adentro y continuar la operación de amasado.
Girarla cada tanto y continuar.
Un detalle que nos indica que la masa está pronta es cuando aparecen en la superficie pequeñas burbujas.
De todas formas es muy notorio ya que la masa es fácil de trabajar, se torna elástica y suave.
Formar un bollo, alisándolo bien con las manos.
Dejarla tapada con papel film o plástico ( nailon, poliuretano ) o un paño.
Lejos de corrientes de aire. Dejarla durante media hora como mínimo.
Estirado de la masa.
Tomar el bollo y dividirlo en porciones. Esto ayudará a extender la masa con más comodidad.
Fomar pequeños bollitos con cada uno de ellos.
Tomar uno y apoyarlo sobre la mesa enharinada.
Espolvorear la masa con algo de harina y ayudándonos con las manos aplanarla un poco.
Comenzar a extenderla con ayuda de un palote ligeramente enharinado.
Apoyar el palote en la mitad de la masa y comenzar a extenderla desde el centro de la masa hacia la parte superior de la misma.
Siempre en forma pareja y dándole forma rectangular.
Continuar así, desde la mitad o centro de la masa hacia los bordes superiores.
Esto hace que los bordes queden parejos evitando que se contraigan al quebrar el gluten.
Una vez que la masa está bien estirada y de aproximadamente 1mm de espesor, arrollar esa mitad en el palote y girar la masa.
Quedando por la tanto la parte arrollada en la parte inferior y la inferior en la superior.
Repetir con esta parte de la masa los mismos pasos.
Armado de lo garganelli.
Se necesita una varilla de madera de un centímetro y medio de diámetro.
Cortar la masa en cuadrados de 4 centímetros de lado.
Arrollarlos de a uno en la varilla de forma sesgada.
Encimar algo las puntas y pegarlas humedeciendo la masa.
Dejarlos que se oreen bien y luego sacarlos con cuidado y apoyarlos sobre una mesa enharinada.
Dejarlos hasta que estén secos.
Cocinarlos en abundante agua hirviendo a la que se le abrá agregado un buen puñado de sal gruesa en el momento que rompe el hervor.
Dejar que se cocinen hasta que estén al dente.
Al dente significa que al masticarla, la pasta está cocida y firme a la vez.
Cantidad: 8 porciones
1/2 kg de harina integral bien fina ( 500 gramos )
2 tazas de harina común blanca ( 240 gramos )
2 cucharaditas de pimentón dulce
3 cucharadas de aceite
3 huevos
agua cantidad necesaria
sal gruesa
Mezclar los huevos aparte e incorporarle el pimentón dulce y el aceite.
Mezclar las harinas y volcarlas sobre una mesa. Formar un hoyo en el centro y agregarle los huevos y demás ingredientes.
Se va trabajando con las puntas de los dedos y se va incorporando de a poco la harina a los huevos.
Ir agregando agua de a poca cantidad y de acuerdo a lo que se necesite para formar la masa.
La consistencia de la masa debe ser dura.
Una vez integrados todos los elementos y habiéndose formado la masa se comienza a trabajar con ella, amasándola.
Siempre trabajar con la mesa algo enharinada pero sin exagerar la cantidad de harina.
Lo aconsejable es espolvorear la mesa y la masa cada vez que sea necesario y de a poco por vez.
Comenzar a trabajar la masa de forma algo enérgica. Se estira con una de las manos y la otra mano queda apoyada sobre la parte inferior de la masa .
El movimiento es estirar y replegar varias veces. Luego unir los plieques y rotar la masa 90º y continuar repitiendo lo mismo hasta que la masa quede lisa, elástica y no esté pegajosa.
Este proceso puede llevar de 5 a 10 minutos aproximadamente.
Una vez terminado el amasado se cubre con papel film o con un paño y se deja descansar media hora antes de estirarla.
Para facilitar el estirado de la masa conviene dividirla en porciones y trabajar por separado cada una de ellas.
Formar un bollo con una de las partes y comenzar por aplanarlo un poco con las manos.
Luego con ayuda del palote y con harina espolvoreada sobre la mesa y sobre la masa se comienza a estirar.
Para ello se comienza apoyando el palote en la mitad de la masa, haciéndolo girar hacia los bordes superiores y se regresa nuevamente a la mitad repitiendo lo mismo.
De esta forma el gluten se va quebrando y al llegar a los bordes con el estirado éstos no retroceden.
Una vez lograda esta parte, se hace girar la masa invirtiendo las posiciones.
La mitad superior estirada queda en la parte inferior. Se estira así la otra parte de igual manera.
La masa debe quedar bien fina y apenas transparente.
Lo mismo se realiza con el resto de la masa.
Una vez estirada se deja en reposo alejada de corrientes de aire. Se cubre con un paño para evitar que se seque.
Este proceso se llama oreado de la masa.
Este paso es necesario para que la masa tome el punto justo que nos permite arrollarla o doblarla fácilmente para cortar los tallarines.
Corte de los tallarines.
Una vez oreada la masa se toma una de ellas, se enharina ligeramente la mesa y la masa y se va doblando suavemente sin apretar.
Con ayuda de una cuchilla filosa se van cortando los tallarines del ancho que se deseen.
A medida que se van cortando se van abriendo los tallarines y acomodando sobre un paño grande o mantel previamente enharinado.
Se dejan orear un rato y luego se cocinan en abundante agua hirviendo y sal gruesa.
Porciones: 4
INGREDIENTES
400 gramos de spaghetti
Salsa
4 cucharadas de aceite
60 gramos de manteca
4 dientes de ajo
5 filetes de anchoas
1/4 taza de alcaparras
50 gramos de aceitunas negras
3 tomates pelados y picados
1 cucharadita de azúcar
1 cucharada de ají picante molido
2 cucharadas de albahaca picada
2 cucharadas de perejil picado
sal y pimienta recién molida
PREPARACIÓN
Pelar los ajos, quitarles el brote central y picarlos.
Picar los filetes de anchoa y unirlos a los ajos.
Poner una cacerola sobre el fuego y dejar hasta que esté caliente.
Incorporar el aceite y la manteca. Cuando la manteca está derretida, agregar los dientes de ajo y los filetes de anchoa.
Dejar saltear apenas e incorporar los tomates picados, el azúcar, las alcaparras y las aceitunas fileteadas.
Condimentar con el ají y agregar sal a gusto.
Cocinar a fuego lento y apenas la salsa tome su punto retirarla y agregarle el perejil y la albahaca picada.
Mezclar bien.
Pasta. Poner abundante agua en una olla. Llevar al fuego y cuando levante el hervor, incorporar un puñado de sal gruesa y los sapaghetti.
Apenas estén al dente, retirarlos y colarlos.
Volcarlos en la cacerola donde está la salsa.
Llevar a un fuego suave y mezclar con dos tenedores la pasta con la salsa.
Servir enseguida y espolvorear con pimienta recién molida
Porciones: 6
600 gramos de queso crema
50 gramos de manteca
1/2 taza de leche
1 lata de choclo (maíz, elote)
100 gramos de queso rallado
sal, pimienta
Poner el queso crema en un bol junto con la leche y la manteca blanda.
Llevar a baño María e ir revolviendo hasta que la preparación esté toda integrada y caliente.
Incorporar el choclo y continuar mezclando hasta calentar nuevamente.
Añadir el queso rallado y condimentar a gusto.
Pronta para servir.
Es una salsa que se identifica mucho con los vermicelli, pero igualmente se puede emplear para otras pastas.
Porciones: 4
INGREDIENTES
1/4 taza de aceite
4 dientes de ajo
2 hojas de laurel
5 tomates medianos y maduros
200 gramos de berberechos frescos y limpios
1 cucharadita de pimentón dulce
sal y pimienta
PREPARACION
Pasar por agua caliente los tomates, quitarles la piel y picarlos.
Poner el aceite en una cacerola chica junto con los ajos enteros.
Dejarlos hasta que tomen algo de color y el aceite se haya impregnado con su aroma.
Retirarlos y esperar que el aceite se entibie.
Agregar los tomates picados y las hojas de laurel. Llevar al fuego y dejar cocinar a fuego suave durante 10 minutos.
Luego incorporale los berberechos y el pimentón.
Dejar sobre el fuego 5 minutos y retirar.
Quitarle las hojas de laurel y volcar sobre la pasta.
Pensamos en esta receta para quienes debiendo cuidar su salud también desean saborear un plato de pastas con sabor a mar.
Porciones: 6
INGREDIENTES
1/2kg de tirabuzones envasados
1/2 taza de caldo de verduras
1 hoja de laurel
1 ramita de orégano fresco
1 ramita de tomillo fresco
250 gramos de tomates cherry
250 gramos de arvejas frescas
1 lata chica de atún al natural
200 gramos de pulpa de mejillones
1/4 taza de aceite ( preferentemente de oliva )
Jugo de limón
Sal, pimienta a gusto
1 cucharada de perejil picado
PREPARACION
Lavar los tomates cherry y cortarlos a la mitad.
Poner en una cacerola el caldo, el laurel, el orégano y el tomillo.
Llevar al fuego y dejar hervir durante 5 minutos.
Agregar los tomates cherry, los mejillones, las arvejas y el atún.
Dejar cocinar y una vez que rompa el hervor dejar 5 minutos y retirar.
Condimentar a gusto.
Retirar el laurel, y las ramitas de tomillo y orégano.
Si quedase demasiado líquido se puede espesar.
Para poder hacerlo, colar la salsa e incorporarle una cucharadita de fécula ( chuño, maicena, espesante ), disuelta en un poco de agua.
Llevar al fuego y revolver hasta que espesar.
Retirar e incorporar los ingredientes anteriores.
Mezclar bien la salsa.
Dejar en el mismo recipiente.
Pasta. Poner abundante agua en una olla.
Llevar al fuego y una vez que levante el hervor agregar un puñado de sal gruesa y la pasta.
Se deja cocinar hasta que esté a punto.
Retirar del fuego y colar.
Agregar la pasta a la cacerola donde está la salsa.
Mezclar bien y terminar de calentar.
Aderezo final. Mezclar la cuarta taza de aceite con el jugo de limón y el perejil picado.
Volcar sobre la pasta y servir enseguida.
Porciones: 6
INGREDIENTES
Masa
2 y 1/2 taza de harina ( 300 gramos )
1/2 taza de aceite ( 125cc. ) si es oliva mejor
agua
Relleno
200 gramos de ricotta descremada
3 tazas de acelga y espinaca exprimida, cocida y picada
sal, pimienta, nuez moscada
Para espolvorear
6 cucharadas de queso magro rallado
PREPARACIÓN
Sugerencia. Para quienes deseen saber en detalle la técnica del amasado y estirado les sugerimos que ingresen a nuestra página principal de SoloPastas y clickeen en la Categoría Masas Básicas y luego en el título Masa básica de ravioles.
Masa. Tamizar la harina y ponerla sobre una mesa. Hacer un hueco en el centro y agregarle el aceite.
Ir tomando la harina con la punta de los dedos y formar la masa agregándole agua de a pequeños chorros, si es necesario.
Amasar unos minutos hasta que la masa tome la textura y consistencia necesaria como para poder estirarla.
Dejarla reposar un rato.
Relleno. Poner en el vaso del procesador la acelga, la espinaca y la ricotta.
Procesarlos hasta formar una crema.
Condimentarlos con sal, pimienta y nuez moscada.
Mantener el relleno en la heladera mientras se estira la masa.
Esto conviene hacerlo porque el frío lo afirma más siendo más sencillo a la hora de armarlos.
Masa. Dividir la masa en dos partes iguales.
Tomar una de ellas y comenzar a estirarla, dándole forma rectangular.
La forma más conveniente al estirarla con el palote es comenzar desde la mitad de la masa y siguiendo hacia hacia la parte superior.
Continuar así hasta lograr el espesor deseado.
Luego invertir la masa y continuar haciendo lo mismo con la parte inferior.
Una vez terminada de estirar, cubrirla con un paño para que no se seque demasiado y continuar estirando la otra mitad de la masa.
Armado de los ravioles. Colocar el relleno en una de las masas estirada distribuyéndolo bien y parejo con ayuda de una espátula.
Cubrir el relleno con la otra mitad de masa.
Con el palote marcador de rabioles o con la plancha marcadora se apoya sobre la masa y se marcan.
Luego con la ayuda de la ruedita se terminan de cortar y prontos para cocinarlos.
Poner en una olla abundante agua.
Llevar al fuego y cuando ésta comience a hervir, agregarle sal gruesa y los ravioles.
Dejar que se cocinen con la olla destapada. Cuando los ravioles suben a la superficie esperar unos minutos para que la masa termine de cocinarse y retirarlos con una espumadera.
Se pueden servir simplemente con aceite y una cucharada de queso magro en cada plato.
O bien con un pesto suave.
O una pomarolla muy liviana.
Estos ravioles son un manjar. La preparación del relleno que se logra con tan pocos elementos parece increíble.
Son livianos y a la vez satisfacen plenamente.
Porciones: 6
INGREDIENTES
Masa de los ravioles
1/2kg de harina ( 500 gramos )
3 huevos
2 cucharadas de aceite
agua cantidad necesaria
Relleno
1 lata de lomos de atún en aceite de 265 gramos neto
1 cucharada de manteca
1 cucharada de aceite
1 cebolla chica
2 dientes de ajo
1 morrón rojo ( pimiento, ají dulce )
1 huevo
2 yemas
2 tazas de miga de pan
100 gramos de queso rallado
pan rallado si es necesario
sal, pimienta
1 cucharadita de pimentón dulce
Salsa
3 cucharadas de aceite
1 cebolla
2 tazas de tomates picados envasados
1 morrón colorado ( pimiento, ají dulce )
1 zanahoria mediana
1/2 vaso de vino blanco
1 lata de arvejas
hojas de albahaca
PREPARACION
Masa. Primero, poner los huevos en un bol y mezclarlos ligeramente.
Luego, poner sobre la mesada la harina.
Formar un hueco en el centro e incorporar los huevos ligeramente mezclados.
Agregar el aceite.
Comenzar a tomar la masa con la punta de los dedos incorporando de a poco la harina a los huevos.
A medida que se va necesitando se va agregando de a pequeñas cantidades, agua templada, hasta lograr formar una masa de consistencia media.
La masa de ravioles no debe estar tan firme como la de los tallarines. Sino ligeramente más blanda que ésta.
Un vez formada se va trabajando con las manos, estirándola y replegándola varias veces.
Siempre ayudándose con un poco de harina para que no se pegue.
Continuar con el amasado durante 10 minutos aproximadamente.
Una vez pronta la masa, se habrá tornado suave, elástica, firme y no se pegará en las manos ni en la mesada.
Envolver la masa en papel film o cubrirla con un repasador para que no se seque.
Dejarla en reposo durante media hora para poder estirarla más fácilmente.
Relleno. El relleno conviene prepararlo la noche anterior y dejarlo en la heladera hasta el día siguiente.
Así el relleno se sazona más y toma mayor consistencia.
Esto facilita la distribución del relleno en la masa.
Picar la cebolla bien chiquita. Poner una sartén sobre el fuego hasta que esté caliente.
Agregar la manteca y el aceite junto con la cebolla. Mezclar y agregar un poco de sal.
La sal hace que la cebolla elimine líquido y ayuda a cocinarse y ablandarse más rápidamente.
Agregar el morrón cortado en fina juliana y los dientes de ajo ( quitado el brote central y bien picado ).
Dejar cocinar unos minutos y retirar.
Poner en un tazón y una vez tibio incorparle los huevos, la miga de pan sin remojar, el atún, el pimentón y el queso rallado.
Volcar en el vaso del procesador y procesar todo junto hasta formar una pasta homogénea.
Una vez pronto volcarlo en un recipiente y terminar de condimentar a gusto.
Si se notara que le falta consistencia se le agrega un poco de pan rallado.
Llevar a la heladera y dejar que se vaya sazonando y afirmando.
Salsa. Poner en una cacerola, el aceite, la cebolla y el morrón picado. La zanahoria rallada y los tomates picados.
Dejar cocinar durante 7 minutos. Salpimentar y añadir el vino blanco.
Mantener la preparación a fuego fuerte hasta que el alcohol se evapore.
Bajar el fuego y agregar las arvejas y las hojas de albahaca cortada en trocitos.
Dejar unos minutos y apagar.
Estirado de la masa. Lo más conveniente es dividir la masa en porciones e ir estirándola de una por vez.
Se enharina el palote y un poco la mesada.
Se forma un bollo con una de las porciones y se alisa lo más posible entre las manos.
Se apoya sobre la mesa de trabajo y se aplana un poco con las manos.
Se comienza a extender con el palote de modo uniforme y dándole preferentemente forma rectangular.
Poco a poco la masa comenzará a ensancharse e irá tomando la forma y el espesor deseado, 2 a 3 milímetros.
Una vez estirada, marcar la mitad y colocar el relleno en una de las mitades.
El relleno no debe ser excesivo para que los ravioles no se abrán al cocinarse.
Se distribuye parejo sobre toda la superficie con ayuda de una espátula.
Encimar la otra mitad, cubriendo el relleno.
Marcar la masa con cualquiera de los elementos con que se cuenta para darle forma.
Puede ser con palote, con ruedita de hacer ravioles o con planchas apropiadas para ello.
Una vez marcados cortarlos con la ruedita.
Continuar con el resto de la masa hasta terminar.
Cocción. Cocinarlos en abundante agua hirviendo con sal.
Con la olla destapada. Una vez que suben a la superficie se dejan unos minutos y se van retirando con una espumadera grande.
Se acomodan en una fuente de horno y se salsean.
Si se desea se puede calentar unos minutos en el horno y servir.
Otra opción. Se pueden preparar los ravioles y guardarlos crudos en el freezer. En el momento de cocinarlos se retirar y así congelados se echan en el agua.
Duración de los ravioles freezados aproximadamente 2 meses.
La masa de estos ñoquis queda muy suave y de un sabor increíble.
Porciones: 4 a 6
INGREDIENTES
2 papas grandes
2 tazas de agua ( 500cc. )
50 gramos de manteca
1 cucharadita de sal
2 tazas de harina ( 240 gramos )
4 huevos grandes
100 gramos de queso rallado
150 gramos de jamón
sal, pimienta, nuez moscada
PREPARACIÓN
Pelar las papas y ponerlas a cocinar enteras.
Poner en una cacerola, el agua, la manteca, y la sal.
Llevar al fuego y cuando rompe el hervor, volcar la harina de golpe e ir revolviendo hasta que la preparación esté bien espese y se forme una bola.
Cocinar unos minutos más y retirar.
Agregar el queso rallado y el jamón bien picado. Revolver bien y condimentar a gusto.
Una vez cocidas las papas, retirarlas y pisarlas en caliente hasta formar un puré.
Incorporarlas a la preparación anterior.
Dejar enfriar un poco e ir agregando los huevos de a uno batiendo bien hasta que esté incorporado.
Luego añadir el otro y así hasta terminar.
Poner abundante agua en una cacerola y llevar al fuego tapada hasta que levante el hervor.
Destapar y con una cucharita ir tomando pequeñas porciones y volcarlas en el agua hirviendo.
Apenas suben a la superficie están prontos los ñoquis.
Retirarlos con una espumadera e ir sirviéndolos en los platos.
En este caso como los ñoquis de por sí estaban muy gustosos se prefirió servirlos con aceite y queso solamente para disfrutar bien su sabor.
Otra opción es servirlos con una pomarola bien liviana.
La masa de estos ñoquis queda muy suave y de un sabor increíble.
Aquí puedes encontrar la receta básica de ñoquis si te interesa.
Porciones: 4
INGREDIENTES
400 gramos de tallarines gruesos frescos o fideos secos envasados
3/4kg de calamares o chipirones
1/4 taza de aceite
2 cebollas
500 gramos de puré de tomate envasado
3 dientes de ajo
1/2 vaso de vino blanco seco
1 lata de porotos negros ( guisantes, frigoles )
1 cucharada de perejil picado
1 sobre de tinta de calamar
sal, pimienta
PREPARACION
Limpiar los calamares. Quitarles la cabeza y separarle los tentáculos y los brazos. Quitarles todo lo que se encuentra en el tubo junto con el hueso de la parte dorsal conocido con el nombre de pluma.
Sacarle la piel negra que los recubre despegándola del tubo y tirando suavemente de ella.
Lavarlos muy bien por fuera y luego darlos vuelta y lavarlos por dentro.
Cortar el tubo en rodajas y picar los tentáculos.
Salsa. Poner sobre el fuego una cacerola y dejar hasta que esté caliente.
Incorporar el aceite y las cebollas cortadas en rodajas finas.
Condimentar con un poco de sal y dejarlas hasta que estén blandas.
Añadir el puré de tomate y los ajos cortados en láminas finas.
Dejar cocinar a fuego suave durante 10 minutos.
Volcar el vino blanco y cocinar a fuego fuerte hasta que se haya evaporado el alcohol.
Agregar los calamares y la tinta. Dejar cocinar durante 15 a 20 minutos con la cacerola tapada. Cinco minutos antes de terminar la cocción incorporarle el perejil picado y los porotos negros ( guisantes, frigoles ).
Una vez pronto dejarlo en reposo durante media hora.
Cocinar los tallatines o fideos en abundante agua hirviendo con sal hasta que estén apenas a punto.
Escurrirlos y volcarlos sobre la salsa. Mezclar bien y dejarlas en reposo unos minutos para que absorban la salsa. Calentar si es necesario y servir.
Porciones: 6
INGREDIENTES
600 gramos de pasta seca a gusto
6 calamares medianos
Salsa
1 cebolla picada
3 cucharadas de aceite
sal
2 sobre de tinta de calamar
1 taza de agua
Relleno
2 huevos duros
1 cebolla mediana picada
tentáculos de los calamares picados chiquitos
1 morrón rojo, asado, pelado y picado
2 cucharadas de pan rallado
sal, pimienta a gusto
Para la pasta
2 cucharadas de perejil picado
2 dientes de ajo pelados y fileteados
PREPARACION
Limpiar los calamares. Quitarles la cabeza y separarle los tentáculos y los brazos. Quitarles todo lo que se encuentra en el tubo junto con el hueso de la parte dorsal conocido con el nombre de pluma.
Sacarle la piel negra que los recubre despegándola del tubo y tirando suavemente de ella.
Lavarlos muy bien por fuera y luego darlos vuelta y lavarlos por dentro.
Una vez limpios volverlos a su posición normal. Reservarlos.
Relleno. Llevar al fuego una sartén y dejar hasta que esté caliente. Agregar el aceite y la cebolla picada. Mezclar e incorporarle un poco de sal.
Dejar que se cocine hasta que se ablande pero sin que llegue a dorarse.
Agregar los tentáculos y dejar cocinar unos minutos solamente y retirar la sartén del fuego.
Incorporarle el pan rallado y mezclar para que absorba el líquido.
Pisar los huevos duros e incorporarlos. Picar el morrón y agregárselo a la preparación. Condimentar a gusto.
Rellenar con esta mezcla los tubos de los calamares y asegurarlos con un palillo.
Poner a calentar una sartén con 3 cucharadas de aceite.
Colocar los calamares rellenos y cocinarlos brevemente durante 2 o 3 minutos, haciéndolos girar.
El calamar para que quede tierno debe tener una cocción rápida de lo contrario se debería cocinar durante 20 minutos para que vuelvan a tiernizarse.
Salsa. Poner en una cacerola el aceite y dejar sobre el fuego hasta que esté caliente. Agregar la cebolla picada. Mezclar y agregar un poco de sal y continuar la cocción hasta que la cebolla esté blanda.
Incorporar la tinta de calamar y el agua.
Mezclar y dejar cocinar durante 15 a 20 minutos.
Retirar y procesar la salsa.
Pasta. Cocinar la pasta elegida en abundante agua hirviendo con sal gruesa. Una vez a punto se escurre dejándole un poco del agua de cocción.
Poner en una sartén 2 cucharadas de aceite y los ajos fileteados.
Cuando el aceite está caliente y se comienza a sentir el aroma de los ajos, se retiran y se vuelca toda la pasta cocida.
Se va sarteneando para que la pasta se impregne con el aceite y el aroma de los ajos.
Agregar el perejil picado, mezclar y retirar.
Acomodar la pasta en una fuente y rodearla con los calamares rellenos.
Por encima se vuelca de a poco la salsa con la tinta de calamar y se lleva a la mesa para servir enseguida.
Porciones: 5
INGREDIENTES
Masa
500 gramos de harina
4 huevos
1 cucharada de aceite
Relleno
500 gramos de ricotta
200 gramos de queso rallado parmesano ( que quede como polvo )
1 cucharad de perejil picado
sal, pimienta
Salsa
1 taza de crema de leche ( nata )
1/2 taza de leche
1 taza de salsa de tomate (250 cc)
150 gramos de jamón picado
150 gramos de queso muzzarella o mozzarella rallada gruesa
Varios
sal gruesa
PREPARACIÓN
Poner la harina cernida sobre la mesa, hacer un hueco el centro y volcar en él los huevos previamente mezclados y agregar el aceite.
Ir mezclando los huevos con la harina utilizando la punta de los dedos hasta que los huevos hayan absorbido completamente la harina.
Se agrega apenas un poco de agua para terminar de tomar la masa. Esta debe quedar de una consistencia media o sea ni dura ni blanda.
En ese momento se comienza a tomar la masa con ambas manos y se trabaja durante 12 a 15 minutos, amasando hasta que la masa esté lisa, elástica, homogénea.
Otro detalle que nos indica que la masa está pronta es la formación de pequeñas burbujas en la superficie.
Una vez pronta la masa dejar descansar apoyada sobre una mesa o tabla enharinada y cubierta con un repasador a temperatura ambiente y fuera de corrientes de aire.
También se puede poner en una bolsa plástica o envolverla en papel film. Dejarla en reposo durante media hora.
Relleno. Pasar la ricotta por el procesador y agregarle el queso rallado bien pulverizado. Mezclar bien e incorporar el perejil picado.
Terminar de condimentar a gusto.
Estirado de la masa. Tomar una de las partes, apoyarla sobre la mesada y aplanar un poco con las manos comenzando a darle forma a la masa.
En este caso en forma de rectángulo.
Comenzar a estirar apoyando el palote en la mitad de la masa y haciéndolo girar hacia la parte de arriba.
Continuamos el estirado siempre partiendo de la mitad de la masa hacia los bordes superiores.
Una vez terminado este proceso se envuelve la masa en el palote y se gira quedando la parte inferior hacia arriba. Estirando esta parte de la misma forma.
Una vez finalizada se cubre con un paño para que no se seque
Lo mismo se hace con la masa restante.
Armado de los ravioles. Se cubre la masa con el relleno y ayudándose con una espátula se empareja bien.
Se cubre con la otra mitad de masa afirmando bien los bordes.
Se marcan los ravioles como acostumbramos, con el palote de marcar o con la rueda de ravioles o bien con la plancha marcadora.
Luego se cortan con la rueda dentada.
Se cocinan en abundante agua hirviendo con sal gruesa.
Una vez que suben a la superficie se dejan unos minutos y se retiran de a poco con ayuda de una espumadera grande sin escurrirlos del todo.
Se acomodan en una fuente de mesa y se va esparciendo el queso muzzarella y bañando en capas con la salsa caliente.
Se pone a calentar la crema de leche o nata.
Una vez caliente se le agrega el jamón picado.
Servir bien caliente.
Estos cappelletis fueron calculados para una reunión de familia grande tal como lo son las fiestas navideñas.
Con estas medidas salen 360 cappelletis y se calculan 30 por personas. Siendo esta una porción generosa.
Además se explica paso a paso no solo su elaboración sino también su cocimiento un día antes y como calentarlos rápidamente.
Porciones: 12INGREDIENTES
Masa
1kg de harina ( 1000 gramos )
4 huevos
1 cucharada de pimentón dulce
agua caliente
1 cucharada de aceite
Relleno
50 gramos de manteca
1 cebolla chica
1/2kg de pechuga de pollo
1/2kg de carne picada
200 gramos de panceta ahumada
4 yemas
100 gramos de queso rallado bien gustoso
2 tazas de migas de pan
sal, pimienta, nuez moscada a gusto
Salsa
3 cucharadas de aceite
1 cebolla grande picada
4 dientes de ajo bien picados
1/8 de ají catalán verde picado
1 tomate maduro pelado y picado
2 litros de pulpa de tomate envasada
1 cucharada de azúcar
1/2 cucharadita de pimentón dulce
sal y orégano a gusto
PREPARACION
Masa. Poner sobre la mesada la harina.
Hacer un hueco en el medio.
Aparte poner en un bol los huevos y mezclarlos. Disolver el pimentón en un poco de agua caliente y agregárselo a los huevos junto con media taza de agua y el aceite.
Volcar de a poco y sobre el hueco e ir tomando la harina con la punta de los dedos. Se va agregando la mezcla líquida a medida que se va necesitando para formar la masa.
Si fuese necesario se le agrega un poco más de agua pero siempre de a pequeños chorros para que no absorba demasiada humedad.
La masa debe quedar dura. Una vez formada se pone en una bolsa plástica o envuelta en un repasador y se deja descansar media hora.
Relleno. Cortar groseramente la cebolla. Cortar en cubos medianos la pechuga y la panceta.
Poner una cacerola sobre el fuego y agregarle la manteca cortada en trozos.
Una vez derretida agregar la cebolla y dejar unos minutos.
Incorporar el pollo dándolo vuelta para que se cocine parejo.
Dejar cinco minutos y agregar la carne picada y la panceta.
Cocinar durante 10 minutos aproximadamente o hasta que notemos que las carnes están cocidas.
Retirar y añadir las migas de pan para que se vayan remojando con el jugo de las carnes.
Dejar enfriar un poco y agregar las yemas y el queso rallado.
Pasar por el procesador toda la preparación para formar una pasta.
Poner en un recipiente y terminar de condimentar a gusto.
Tapar el recipiente y llevarlo a la heladera ( si es posible dejarlo de un día para otro, el resultado es mejor ).
Salsa. En este caso se elaboró una salsa liviana para poder apreciar bien el sabor de los cappelletis.
Poner una cacerola sobre el fuego y dejar hasta que esté caliente.
Agregar el aceite, la cebolla, el ají catalá y el tomate. Dejar rehogar unos minutos e incorporar los dientes de ajo.
Luego la pulpa de tomate y el azúcar. Condimentar con sal y orégano a gusto.
Una vez que comienza a hervir incorporar el pimentón y dejar cocinar a fuego suave aproximadamente 20 minutos.
Estirado de la masa. Dividir la masa en porciones para poder trabajar más cómodo. Tomar una de ellas y aplanarla primero un poco con las manos.
Comenzar a estirarla con el palote del centro hacia los bordes de arriba y luego hacia los bordes de abajo.
En este caso conviene darle forma rectangular. Continuar estirando hasta que la masa quede fina y pareja.
Armado de los cappelletis. Tomar un poco del relleno y formar un rollo fino sobre la mesada. Dividir en partes pequeñas calculando la porción para cada cappelleti. Tomar cada parte y formar una bolita con ella.
Cortar la masa con un cortante en círculos de 7 centímetros de diámetro.
Acomodar una porción de relleno en cada uno.
Mojar los bordes con agua y doblar la masa como si formaramos una empanada. Apretar un poco los bordes y luego unir las puntas encimándolas doblar un poco los bordes restantes fomando así un sombrero.
Conviene estirar un trozo de masa, armar los cappelletis y luego continuar con otra porción de masa. Esto se hace para que la masa no esté demasiado tiempo expuesta al aire y termine secándose.
Continuar así hasta terminar.
Cocimiento de los cappellettis. Poner una olla grande con abundante agua sobre el fuego. Una vez que rompe el hervor echarle sal gruesa y los cappelletis de a poca cantidad y con ayuda de una espumadera grande.
Conviene cocinarlos en etapas para que sea más dominable.
Una vez que suben a la superficie se dejan 5 a 6 minutos y se retiran con una espumadera sin escurrirlos demasiado.
Se van volcando sobre una fuente de horno profunda, esmaltada y a la que se le cubrió el fondo con un poco de salsa, ( no se necesita mucha cantidad ). A medida que los cappelletis están cocidos se continúan volcando en la fuente siempre intercalando un poco de salsa.
Una vez todos cocidos se dejan enfriar, se cierra la fuente con papel film y se llevan a la heladera hasta el día siguiente.
Un rato antes del almuerzo se retiran de la heladera y se dejan primero que tomen temperatura ambiente. Luego se rocían apenas con un poco de agua y se llevan a un horno suave hasta que estén calientes.
Se retiran y se sirven fácilmente en los platos condimentándolos con más salsa. Se pone en la mesa queso rallado para que cada cual se sirva a gusto.
Dan un poco de trabajo pero el resultado es excelente ya que cuenta con la ventaja de poder preparar el día anterior dándonos la posibilidad de poder disfrutar en familia de todo un almuerzo juntos.
Un plato de pastas diferente a lo que acostumbramos a comer. Simple de hacer siguiendo las instrucciones. Una buena opción para un almuerzo navideño.
Porciones: 4
INGREDIENTES
Masa
1 /2 atado de espinaca
3 y 1/2 taza de harina ( 420 gramos )
2 huevos
3 claras
Relleno
1 cucharada de manteca
1 cebolla chica
300 gramos de carne picada magra
70 gramos de panceta ahumada
100 gramos de ricotta
1/2 taza de queso rallado bien gustoso
1 cucharada de perejil picado
1 huevo
Salsa para bañar
2 cucharadas de aceite
2 cucharadas de manteca
1 cebolla mediana picada
1 tallo de apio picado
1 zanahoria mediana rallada
1/2kg. de tomates maduros
1 lata chica de arvejas
1/2 taza de crema de leche o nata ( optativo )
sal, pimienta, nuez moscada a gusto
PREPARACION
Una vez limpias las espinacas se acomodan en una cacerola sin agregar agua, solo con el agua del lavado.
Tapar la cacerola llevarla al fuego y dejar hasta que las hojas se marchiten.
Retirar y escurrir bien. Una vez frías se exprimen con las manos para quitarles todo el líquido que se pueda.
Poner en el vaso de la licuadora los huevos, las claras y la espinaca.
Licuar hasta que esté todo integrado.
Tamizar la harina y ponerla sobre la mesada. Hacer un hueco en el centro y agregar la mezcla anterior.
Se va tomando la masa de a poco y trabajando con la punta de los dedos.
Si es necesario se le puede agregar apenas agua para terminar de tomar la masa. Pero siempre de a poco ya que la espinaca de por sí suelta mucha humedad.
La masa debe quedar dura ya que a medida que se trabaja se va ablandando. Una vez armada se va amasando hasta que quede bien lisa y elástica. Taparla con un paño o una bolsa plástica y dejarla reposar durante media hora.
Relleno. Poner la ricotta en un colador y dejar un rato para que escurra bien el suero y quede menos húmeda.
Poner una cacerola sobre el fuego y dejar hasta que esté caliente.
Incorporar la manteca y luego la cebolla picada. Dejar rehogar un poco y agregar la carne picada y la panceta picada.
Una vez cocida y dorada retirarla.
En un bol grande poner la carne, la ricotta, el queso rallado, el perejil picado y el huevo mezclando bien todo.
Dejar que el relleno se enfríe para poder trabajarlo mejor sobre la masa.
Salsa. Poner en una cacerola previamente calentada, la manteca y el aceite.
Una vez derretida la manteca, incorporar la cebolla picada. Dejar rehogar hasta que la cebolla esté blanda y transparente.
Agregar el apio picado, la zanahoria rallada y los tomates previamente pelados y picados.
Mezclar e incorporar los condimentos a gusto junto con una cucharadita de azúcar.
Una vez que comience a hervir, bajar el fuego y dejar cocinando durante 10 minutos o hasta que la salsa haya espesado algo.
Agregar las arvejas y la crema de leche o nata.
Dejar unos minutos y retirar. Rectificar los condimentos.
Arrollado. Estirar la masa en forma de rectángulo hasta que esté del grosor de la masa de los tallarines o sea fina. Para estirarla nos ayudamos siempre con un poco de harina. Se estira desde el centro de la masa hacia los bordes superiores e inferiores.
Es decir se apoya el palote a partir del centro y desde allí se va girando hacia arriba. Lo mismo para la parte de abajo. De esta forma vamos quebrando el gluten y logramos que los bordes no encogan.
Tener la precaución de que el ancho del rectángulo tenga la medida de la olla donde lo vamos a cocinar ya que no se puede doblar.
Es preferible preparar dos rollos y cocinarlos con más comodidad.
Forma de armarlo. Una vez formado el rectángulo se apoya sobre una hoja de papel film o sobre un paño o repasador limpio y seco.
Se distribuye el relleno en forma pareja pero dejando unos 5 centímetros sin relleno en el borde inferior ( que es donde se comienza a enrollar ).
En los costados se dejan 3 centímetros sin relleno y en el borde final 3 centímetros.
Se comienza a enrollar con cuidado y sin apretar. Al llegar al final se moja el borde libre de 3 centímetros y se pega a la masa. Se cierran los bordes.
Envolverlo en el papel film con tres pasadas y ajustando los bordes como se fuese un caramelo y luego atar bien los extremos y todo el rollo.
Lo mismo si se envulve con el paño.
Llevar a cocinar en una olla con abundante agua hirviendo y sal.
Cocinar a hervor suave aproximadamente 50 minutos y con la olla destapada.
A mitad de cocción se da vuelta el rollo con cuidado y se le agrega más agua hirviendo si es necesario.
Una vez cocido se retira del agua se apoya sobre la mesada. Se le quita el papel o el paño.
Se corta en rodajas gruesas y se van acomodando en una fuente de mesa.
Una vez cortado se baña con la salsa caliente se espolvorea con queso y se se lleva a la mesa.
También se pude preparar con anterioridad y calentar todo junto en el horno y servir.
Otro plato sencillo para aprovechar esa pasta que nos sobró.
Pociones: 4
INGREDIENTES
250 gramos de pasta cruda o 2 y 1/2 tazas de pasta cocida
Bechamel
1 cucharada de manteca
1 cucharada coposa de harina
1 taza de leche
50 gramos de queso rallado
sal, pimienta, nuez moscada
4 yemas
1 cucharada de perejil picado
50 gramos de mortadela cortada en fina juliana
4 claras
1 cucharadita de azúcar
PREPARACION
Cocinar los fideos en agua hirviendo con sal.
Una vez a punto, colarlos y pasarlos por agua fría rápidamente.
Dejarlos escurrir.
Bechamel. Poner en una cacerola chica la manteca y llevar sobre el fuego.
Dejar hasta que esté derretida e incorporale la harina revolviendo.
Luego de a poco y siempre revolviendo, agregarle la leche.
Continuar cocinando hasta que se haya espesado.
Retirar del fuego y agregarle el queso rallado y condimentos a gusto.
Picar un poco la pasta y ponerla en un bol.
Volcar la bechamel caliente e ir mezclando hasta integrarla.
Luego agregarle, las yemas, el perejil picado y la mortadela.
Batir las claras junto con el azúcar hasta que estén bien firmes.
Incorporar la mitad de las claras a la preparación anterior mezclando bien. La otra mitad agregarla en forma envolvente.
Enmantecar, un molde de tubo con bordes altos y volcarle la preparación.
Llevar a cocinar a baño María en un horno moderado durante 40 minutos aproximadamente. O cuando al introducir un palillo éste salga húmedo pero no con masa adherida.
Retirar y servir enseguida ya que los soufflés bajan rápidamente.
Porciones: 6
INGREDIENTES
Masa
1/2kg de harina ( 500 gramos )
3 huevos
sal
pan rallado cantidad necesaria
Relleno
1 pechuga de pollo hervida
150 gramos de jamón cocido
1 latita de paté de jamón
1 cebolla grande picada
1/4 taza de aceite
2 huevos
50 gramos de queso rallado
1 cucharada de perejil picado
condimentos a gusto
Salsa blanca
50 gramos de manteca
3 cucharadas de harina
1 y 1/4 taza de leche ( 210cc. )
sal, pimienta, nuez moscada
Para cubrir salsa blanca liviana
50 gramos de manteca
1 y 1/2 cucharada de harina
1 y 1/4 taza de leche ( 210cc. )
sal, pimienta,
1/2 taza de crema de leche o nata
queso rallado para espolvorear
PREPARACION
Relleno. Poner sobre el fuego una sartén hasta que esté caliente. Agregar el aceite y la cebolla bien picada. Salar un poco y dejar cocinar hasta que esté blanda pero sin dorar.
Aparte, picar bien chiquito el pollo y el jamón. Incorporarle la cebolla y el paté. Mezclar bien todo.
Agregar los huevos, el queso rallado y el perejil picado.
Salsa blanca. Poner en una cacerola chica la manteca cortada en trozos.
Llevar al fuego y dejar hasta que esté derretida.
Agregar de a poco la harina revolviendo siempre hasta formar una crema espesa.
Añadir la leche caliente de a poco por vez y revolviendo continuamente hasta que espese.
Retirar y condimentar a gusto.
Incorporar la salsa al relleno mezclando todo hasta formar una pasta homogénea. Terminar de condimentar a gusto.
El relleno conviene hacerlo el día anterior y dejarlo enfriar en la heladera así resulta más fácil rellenar los canelones.
Otras opciones para la masa. Si no desean hacer la masa la pueden comprar preparada y cocinarla siguiendo las instrucciones del envase.
O comprarla en fábricas de pastas.
También se puede sustituir esta masa por panqueques.
Masa. Se pone la harina sobre la mesa de trabajo, se hace un hueco en el centro y se ponen los huevos ligeramente mezclados junto con una pizca de sal.
Se va trabaja en un principio con las puntas de los dedos incorporando de a poco la harina a los huevos.
Se agrega agua en la medida que se necesite para poder armar la masa pero siempre de a poca cantidad.
La consistencia debe ser intermedia ni demasiado dura ni blanda.
Una vez que se armó la masa se forma un bollo y se comienza a trabajar con ambas manos procediendo a realizar el amasado.
Estirando la masa y replegándola hasta lograr elasticidad en la masa.
Taparla con un paño seco y dejarla descansar durante media hora.
Estirarla fina de aproximadamente 4 a 5 mm de espesor y cortar cuadrados de 8 centímetros de lado.
Se cocinan en abundante agua hirviendo con sal durante dos o tres minutos. Se retiran con una espumadera, se pasan por agua fría y luego se escurren.
Espolvorear con pan rallado la mesa de trabajo y apoyarlos allí e ir rellenándolos y acomodándolos en una fuente de horno ligeramente aceitada.
Una vez prontos, cubrirlos con la salsa blanca liviana.
Para realizar esta salsa seguir el mismo procedimiento anterior y agregándole una vez cocida la crema de leche o nata.
Espolvoreárlos con queso rallado y gratinarlos en un horno fuerte.
Ventajas. Este plato puede ser realizado con días de anterioridad y guardarlo en el freezer sin gratinar.
Porciones: 4
INGREDIENTES
1 taza de porotos
1 hoja de laurel
1 ramita de romero
1/2 taza de aceite
1 cebolla picada
1 zanahoria
1 nabo
1 puerro
1/4 de repollo
1 tallo de apio
2 tomates maduros
100 gramos de arvejas frescas
2 papas medianas
1/2kg de zapallo ( zapallo criollo, calabaza, auyama )
un puñado de perejil picado
200 gramos de fideos gruesos ( por ejemplo mostacholes )
hojas de albahaca picadas
caldo o agua cantidad necesaria
50 gramos de queso rallado
condimentos a gusto
PREPARACION
Poner en remojo los porotos la noche anterior.
Cocinarlos con el laurel y el romero en abundante agua pero retirarlos a media cocción y escurrirlos.
Lavar bien todas las verduras.
Cortar en cubos, las papas, el apio, la zanahoria, el zapallo, el nabo y los tomates sin la piel.
Cortar en rodajas la parte blanca del puerro.
Cortar en fina juliana el repollo y picar el perejil.
Poner una cacerola grande a calentar sobre el fuego. Una vez caliente agregar el aceite y la cebolla picada.
Salar un poco y dejar unos minutos hasta que esté blanda y transparente.
Agregar la zanahoria, el nabo, el puerro, el repollo, el apio y los tomates.
Rehogar durante unos minutos y cubrir con caldo o agua caliente.
Condimentar a gusto y dejar hervir a fuego lento durante media hora.
Agregar los porotos a medio cocinar junto con un litro de caldo o agua caliente y continuar la cocción durante una hora.
Incorporar las papas, las arvejas y el zapallo, tapar la cacerola y cocinar durante 10 minutos a fuego lento.
Agregar los fideos y verificar como está de líquido e incorporar el caldo o agua necesaria para que resulte de una consistencia bien espesa.
Dejar hasta que los fideos estén a punto.
Rectificar los condimentos.
Mezclar el perejil picado con las hojas de albahaca picadas.
Agregar el queso rallado y tres cucharadas de aceite. Mezclar nuevamente e incorporar al minestrón.
Dejar tapado unos minutos y servir.
Porciones: 4
INGREDIENTES
Caldo
1 y 1/4 litro de agua ( 1250cc. )
2 cubos de caldo de carne o gallina
Masa de pasta
2 tazas de harina
150 gramos de queso rallado bien gustoso
1/2 taza de pan rallado
2 huevos
PREPARACION
Pasta. Mezclar la harina, el queso rallado y el pan rallado.
Formar un hueco en el centro y poner los huevos ligeramente mezclados.
Con la punta de los dedos ir tomando la masa de a poco incorporando la mezcla de harina.
La masa debe quedar bien dura pero si fuese necesario algo de líquido para terminar de armarla agregarle un poco de caldo a temperatura ambiente.
Formar una bola bien dura, cubrirla con un paño y dejarla descansar media hora.
Ir tomando porciones y formar bolas medianas para que nos resulte más cómodo trabajar.
Rallarla con la parte gruesa del rallador y luego esparcirla sobre la mesa y dejarla que se oree bien. Esta pasta debe estar bien separada una de otra para que no se pegue.
Preparar el caldo con los cubos y cuando rompe el hervor agregar la pasta rallada en forma de lluvia.
Dejar cocinar unos minutos y luego retirar del fuego.
Dejar descansar 5 minutos con la cacerola tapada y luego servir.
Si se desea se puede espolvorear con un poco de queso rallado pero ya de por sí la pasta es muy gustosa.
En esta receta se puede aprovechar sobrantes de macarrones cocidos o bien aprovechar restos de pasta seca que nos va quedando en nuestra alacena. Y con pocos elementos un resultado tan rico.
Porciones: 5
INGREDIENTES
500 gramos de macarrones
200 gramos de queso mozzarella o muzzarella rallado
100 gramos de queso semiduro rallado
3 tomates medianos cortados en rodajas finas
manteca cortada en trocitos
PREPARACION
Mezclar bien los quesos y reservarlos.
Cocinar los macarrones en abundante agua hirviendo con sal gruesa.
Agregarle al agua una ramita de romero.
Apenas estén a punto, retirarlas del fuego, escurrirlas y pasarlas un momento por agua fría para cortar la cocción. Sacar la ramita de romero.
Dejar que se escurran bien y ponerlas en un bol con una cucharada de aceite.
Untar una fuente de horno con aceite.
Poner una capa de macarrones, cubrir con rodajas de tomates.
Sobre los tomates, espolvorear con la mezcla de quesos rociando con un poco de manteca.
Otra capa de macarrones y repetir las capas hasta terminar los ingredientes.
Cubrir por último con tomate y queso esparciendo trocitos de manteca.
Llevarlo a gratinar a un horno caliente.
Retirar, dejar unos minutos y luego servirlo.
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